|
Arroz
Blanco:
Se
trata de la fórmula más sencilla para preparar el arroz. Puede hacerse
de dos maneras: a la española y a la oriental. Estas dos han servido
como base para otras formas de preparación.
A la
Española:
Es el
método que se utiliza con algunas variaciones, para todos los arroces
llamados secos. Para su elaboración, en una cazuela tipo paella, se
calienta uan cucharada de aceite por persona y se dora un ajo, que se
retira antes de rehogar en ese aceite una tacita de arroz por persona.
Cuando la grasa ha envuelto perfectamente los granos, se vierte el
agua hirviendo (doble cantidad de agua que de arroz) y sal al gusto.
Se cuece a fuego vivo durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, se baja
la llama y se continúa la cocción durante 8 minutos más. Por último,
se deja reposar unos instantes y se sirve.
A la
Oriental:
Esta
técnica se utiliza en la cocción del arroz destinado a ensaladas y
guarniciones. Se emplea arroz de grano medio o largo. En una olla
amplia se pone abundante agua salada a hervir. Cuando rompa el hervor,
incorporar el arroz en la proporción de 1 tacita por persona, y dejar
pasar de 12 a 18 minutos, según la calidad del arroz, a partir del
momento en que recupere la ebullición. Escurrir el arroz en un
colador. Después pasarlo bajo el grifo del agua fría para eliminar el
almidón que haya podido soltar durante la cocción y escurrir de nuevo
por completo antes de utilizar en la forma deseada.
A la
Criolla:
Hay
que seguir la técnica del Arroz a la Oriental. Una vez lavado y
escurrido el arroz, se pone en una fuente y se seca en el horno
templado.
A la
India:
Se
prepara con arroz del tipo basmanti que, a diferencia de los
otros arroces, previamente a su elaboración se debe lavar varias veces
hasta que el agua pierda el tono lechoso inicial y aparezca más clara.
Puede tomarse simplemente hervido a la oriental o rehogado como
a la española y aromatizado con una cucharadita de curry
y, eventualmente, frutos secos.
A la
Filipina:
Se
pone el arroz en una cazuela baja y se cubre con agua fría en cantidad
suficiente para que , al introducir la mano verticalmente en la
cazuela, el agua llegue justo a la punta del dedo pulgar. Por último,
se tapa la cazuela y se cuece hasta que el agua se absorba por
completo. Este arroz no lleva sal.
A la
Inglesa:
Para
esta modalidad, se emplea un arroz de grano medio o largo cocido a la
oriental que, después de escurrido por segunda vez, se pasa a
una fuente y se añade mantequilla fresca encima para que se funda con
el calor que el arroz desprende.
"Pilaff":
Arroz
de grano medio o largo que se prepara como a la española. En
este caso, una vez que el agua rompe a hervir, se introduce en el
horno calentado a 200 ºC entre 15 y 18 minutos. Es imprescindible
probar unos granos para ver el punto de cocción.
Arroz
al Horno:
Los
arroces al horno se hacen en la rossejadora, mientras se
rehogan los ingredientes sobre un difusor para evitar que se pueda
agrietar al contacto directo con la llama. Antes de empezar a preparar
el plato hay que encender el horno, que deberá haber alcanzado los 200
ºC en el momento de introducir la cazuela para que termine de hacerse.
Sedebe calcular una tacita de moca de arroz por persona y doble
cantidad de caldo.
Los ingredientes se rehogan en el aceite indicado en cada receta, se
cubren con el caldo y se lleva a ebullición antes de incorporar el
arroz y repartirlo por la cazuela. Cuando el caldo recupere la
ebullición, se introduce el recipiente en el horno, previamente
calentado a 200 ºC, y se continúa la cocción de 15 a 20 minutos.
Conviene probar el arroz pasados 15 minutos para comprobar el punto.
Este tipo de arroz debe servirse inmediatamente después de cocinado ya
que, debido al calor del barro, sigue cociendo fuera del horno y
podría pasarse.
Arroz
en Cazuela:
Este
arroz se prepara en cazuela de barro o metálica y puede ser seco o
caldoso. Las proporciones habituales son de unos 100 gr. de arroz por
cada 1/4 de litro de caldo. Si el recipiente es de barro, se necesita
colocar un difusor entre la llama y la cazuela para evitar que se
agriete; en cualquier caso la temperatura de cocción de los arroces en
cazuela de barro debe ser media o suave.
Una vez rehogados los ingredientes -excepto el arroz-, se bañan con el
caldo y se llevan a ebullición antes de incorporar el arroz. Después,
se extiende y se continúa la cocción entre 15 y 18 minutos a fuego
medio o lento, según se quiera el arroz seco o caldoso.
Si la receta requiere que el arroz se rehogue previamente, el caldo
debe añadirse hirviendo para evitar que el contraste de temperatura
afecte a la cocción del arroz. Como en el caso del preparado al horno,
hay que probar unos granos de arroz para comprobar el punto y no
dejarlo reposar en la cazuela.
Arroz
Cremoso o "Risotto":
Se
trata de una preparación típicamente italiana que ha alcanzado fama
mundial. Se utiliza arroz de grano redondo que, sin ablandarse, suelta
almidón -esto es precisamente lo que le dará la cremosidad
característica-.
La técnica consiste en sofreir lentamente cebolla picada muy fina en
mantequilla o aceite hasta que se vuelva transparente (unos 10
minutos). Luego se agrega el arroz y, sin parar de mover, se añade
cava o vino, según indique la receta. Después se incorpora caldo
caliente, poco a poco, sin dejar de mover durante los 20 minutos que
dura la cocción. El resultado es un arroz cocido, pero entero,
envuelto en un líquido denso y cremoso.
Arroz
Caldoso:
Se
prepara generalmente en puchero o cazuela de barro. La proporción por
persona es de 50 gr. de arroz de grano redondo o medio por 1/4 de
litro de caldo.
Una vez rehogados los ingredientes en el aceite, se incorpora el arroz
y se revuelve. Cuando se recupera el hervor, se baja el fuego y se
hace lentamente durante unos 15 minutos.
Arroz
en Caldero:
Sus
ingredientes son arroz y pescados -tanto blancos como azules-. Recibe
el nombre del recipiente en el que se prepara.
Como primer paso se limpian y trocean los pescados. Se fríenen el
caldero con ñoras, sin pedúnculo y semillas (hay que tener cuidado con
la temperatura del aceite porque se queman con facilidad), y los ajos
pelados. Se pasan al mortero y se majan con perejil y sal. En el mismo
aceite se rehogan los pescados, se añade el majado del mortero sobre
ellos, 1 ó 2 tomates, pelados y troceados, y una cucharadita de
pimentón. Después se cubren con agua (1/2 litro por persona), se
rectifica de sal y se cuecen durante 10 minutos.
Pasado este tiempo se sacan los pescados, procurando no romperlos, y
se reervan al calor. A continuación, se cuela el caldo y se cuece en
él el arroz, en la proporción de taza y media de agua por una de
arroz.
Debe quedar ligeramente caldoso. Se sirve con los pescados y
acompañado de allioli.
Con la misma técnica se prepara el arroz abanda, pero en vez de
cocerlo en el caldero se hace en paella. En este caso es conveniente
dejarlo reposar antes de su consumo.
Arroz
en Paella:
Son
los arroces secos cocinados en el recipiente de este nombre. La receta
más conocida es la paella valenciana, que presenta la peculiaridad de
incorporar en su preparación ciertas verduras que se cultivan sólo en
la huerta valenciana.
Estos arroces pueden llevar ajos y ñoras -pimientos rojos secos,
previamente desprovistos del pedúnculo y de las semillas- rehogados en
el aceite, así como pollo, pescados, mariscos, verduras, etc. que se
bañan en el caldo (1/4 de litro por persona aproximadamente).
Estos arroces deben reposar unos minutos fuera del fuego, para que
terminen de hacerse con el calor residual del recipiente.
|