EL PEPINO

Esta hortaliza, al parecer, de origen Indio, se ha empleado como alimento desde la antigüedad. Más propia de los meses cálidos, en la actualidad se puede encontrar todo el año en nuestros mercados
 

Suele ser un alimento muy utilizado en las dietas hipocalóricas

En la compra y conservación:

Además de frescos los pepinos se pueden adquirir encurtidos en vinagreta.
En el mercado se han de seleccionar los ejemplares verdes, sin manchas amarillas ni defectos en la piel.
Es preferible hacerse con los medianos y no con los grandes. Estos últimos suelen desarrollar un sabor demasiado amargo, son de carne blanda y de semillas bastante duras.
Una vez en casa, los podemos mantener en perfectas condiciones en el frigorífico durante 3-5 días aproximadamente.
Si han sido cortados, tendremos que protegerlos de los olores de otros alimentos ya que los atrapan con facilidad.
Es muy sensible a las temperaturas extremas y no admite la congelación

En la cocina:

Es preferible pelarlos.
Si les cortamos las puntas y los tenemos en un recipiente con agua y sal un rato reduciremos su sabor amargo. Lo mismo conseguiremos si los cortamos en rodajas y las espolvoreamos con sal.
Es ingrediente habitual de ensaladas, gazpachos, sopas, estofados relleno, en forma de puré…

En la salud:

En su mayor parte es agua.

Su bajo contenido en hidratos de carbono y proteínas lo convierten en un recurso muy utilizado en las dietas hipocalóricas.
Destaca la presencia de ácido fólico y vitamina C.
No es muy rica en minerales pero aporta potasio, fósforo, calcio, magnesio, hierro y zinc.
Su contenido en potasio y agua lo convierten en un buen diurético.