TODO SOBRE EL ATUN

el atun posee una vieja fama en  nuestras costas y le  viene de lejos. Nada menos que de Aristóteles. Aunque todo hay que decirlo, a pesar de que éste fuera una de las más respetadas figuras del mundo clásico, no  tenía excesivos conocimientos sobre el tema. Difundiendo hechos no probados, contribuyó a mantener, durante siglos, un buen número de inexactitudes sobre los túnidos. Afirmaba que este pez desovaba en el Mar Negro, adonde llegaba fácilmente debido a que mantenía siempre la visión de la costa gracias a la poderosa vista de su ojo derecho. Explicaba sobre sus costumbres, que dormía tan profundamente que ni siquiera un arpón lo despertaría y que, incluso en el caso de ser alcanzado, permanecería sonámbulo hundiéndose y flotando de manera alternativa lo que haría muy difícil su pesca.

Lo que sí es cierto, que el atún era muy apreciado en todo el Mediterráneo. Cuenta también Aristóteles, esta vez acercándose un poco más a la realidad, que los fenicios  cuando venían a nuestras costas, viajaban con vientos del este hasta un lugar más allá de las columnas de Hércules, donde se encontraba una extraordinaria cantidad atunes. 

 

Una vez pescados, los conservaban para llevarlos a Cartago, donde, además de considerarlos un exquisito bocado, se encargaban de redistribuirlo por otros pueblos ribereños del Mediterráneo. La prueba de la gran consideración que tuvo en aquellas épocas este pez, es que su característica silueta aparece incluso en viejas monedas púnicas.

Otros autores, como Polibius y Plinio el Viejo, siguieron añadiendo fantasía y despropósitos sobre el pobre atún. Decían que se alimentaban con bellotas, de ahí que fuera llamado por algunos "puerco marino". Como no podía ser menos, citaban como fuente de esta singular alimentación a los grandes encinares que crecían en las playas a ambos lados del Estrecho, donde situaban las Columnas de Hércules.

Hay que recordar que bajo el nombre genérico de atún son vendidas otras especies de parecido aspecto y forma. Su carne es rica tanto en grasas, beneficiosas para la salud, como en proteínas. 

 

TODO SOBRE EL ATUN

Nombre científico Thunnus Thynnus

Familía Tunnidae

  Tamaño Hasta 2 m.

  Profundidad En invierno pueden llegar hasta los 1000 metros.


Distribución En el Atlántico noreste desde Canarias a Irlanda, pero incluso puede llegar a Noruega e Islandia; también en el Atlántico noroeste. Se encuentra en el Mediterráneo y Mar negro.

Hábitat Es una especie pelágica que viven a aguas superficiales en las aguas templadas y más profundamente (hasta 500 m) en aguas cálidas. En primavera forma grandes bancos y se traslada a aguas más superficiales costeras; en otoño se dispersan y retornan por aguas profundas. Se cree que en invierno permaneces quietos en el fondo a caso 1000 m de profundidad.

Rasgos característicos Tiene dos aletas dorsales y una ventral seguidas de pínnulas. Presenta un cuerpo fusiforme, de sección circular, denso y robusto en su parte central, muy hidrodinámico, con un pedúnculo caudal estrecho, sobre el que hay una quilla a modo de alerones, como corresponde a una especie con gran capacidad de movimiento. El dorso es azul oscuro, los flancos más claros y el vientre plateado. La primera aleta dorsal es amarillenta, la segunda marrón rojiza y la anal es negruzca con trazas amarillentas.

Costumbres Es un pez muy voraz. Come cangrejos pelágicos "patexos" (Polibius sp), así como caballas y sardinas. Persigue los bancos de estos peces. En el océano acumulan grasas. Siguen alimentándose durante su migración, pero sin desviarse de las rutas. También come plancton gracias al filtrado de agua que realiza con las branquiespinas, que sobresale de la cara anterior de los arcos branquiales. Su época de reproducción es en primavera , entre Mayo y Junio los del Atlántico oriental y entre Abril y Junio los del Atlántico occidental.

un poco de historia las almadrabas y la invasion del bacalao 1573        ver reportage


 

el atun rojo  ver reportage

 

la captura mas grande del mundo

Datos de la Captura

Especie: Atún Rojo (Bluefin Tuna)    Pescador: Ken Fraser

Peso: 678,6 Kg. (1.496 Libras)    Lugar: Aulds Cove, Nueva Escocia (Canadá)    Fecha: 26-10-1979

 

 

TODO SOBRE EL ATUN

EL ATÚN SE ACABA EN TODO EL MUNDO

Solo queda el 10% de los ejemplares de hace medio siglo. En Marruecos, los japoneses los compran a pie de playa para llevárselos inmediatamente.

TODO SOBRE EL ATUN

 

Guarde bien en su PC esta imágen porque puede que sus hijos la busquen algún día. En el Estrecho de Gibraltar durante los últimos dos mil meses de julio, romanos, fenicios, árabes, todos aprovecharon las migraciones de los "cimarrones", como llaman los viejos pescadores a los atunes rojos, en esta época del año para capturarlos sin tregua y depositarlos en la orilla de la playa. Ejemplares de hasta 400 kilos, cuatro metros de largo, infinitamente frescos, ideales para conservas o, mejor aún, comerlos crudo en un restaurante japonés.

Pero la cantidad de capturas está disminuyendo de año a año de forma alarmante. Y no es un dato sensacionalista decir que, salvo un milagro, en menos de una década el atún desaparecerá de los platos japoneses. Y de los españoles. Y de los norteamericanos. Según un estudio del Instituto Pesquero de Halifax, en Canadá, realizado en cuatro océanos del mundo, en la actualidad sólo queda el 10% de este pescado de lo que había hace medio siglo.

"No hace falta irse tan lejos. En las almadrabas gaditanas hace 20 años se sacaban más de 60 toneladas a la semana. Y hoy, con suerte, no se llega a 5. En las zonas del Mediterráneo donde antes era un paraíso para la pesca deportiva del atún, hoy no se pesca prácticamente nada. Todos los campeonatos organizados han sido un desastre. No se dio ningún trofeo por captura de piezas mayores de 15 o 20 kilos", asegura Alfonso Morey, veterinario y presidente de la Asociación de Pescadores Responsables de Andalucía, Ceuta y Melilla.

Las causas son las mismas de siempre: la utilización de redes a la deriva, el uso de palagres de varios kilómetros de extensión con miles de anzuelos a los lados, establecimiento de cercos para el engorde artificial -como en la zona del Mar Menor, en Murcia- que les impide emigrar para desovar... Precisamente es este carácter migratorio el que hace más difícil la protección de esta especie, porque aunque se establezcan santuarios marinos donde se impida su pesca, los grandes barcos pueden esperar a capturarlos en cualquier otro mar.

Y un dato escalofriante: el Instituto para la Defensa del Atún (ICATT, en inglés), tramitó el año pasado un total de 2.000 denuncias contra otros tantos barcos que faenaban ilegalmente en el Estrecho. Y sólo seis de ellos tenían licencia para pescar atún. Este organismo ya anunció en 1974 la necesidad de reducir las capturas. Hoy son ocho veces mayores que en ese año.

Según Greenpeace, el atún rojo no alcanza la madurez sexual hasta los cinco años de edad (más de 30 kilos de peso). Sin embargo, la ley sólo prohíbe capturar atunes de peso inferior a los 6,4 kilos. Y la tercera parte de las capturas del Mediterráneo pesa menos. Es como la pescadilla que se muerde la cola. El genocidio ecológico ya acabó con los grandes peces del Mar del Norte y del Mar de Japón. Parece que ahora, le toca al Estrecho.

Pesca tradicional

Hace unos días las dos orillas, la europea y la africana, volvieron a sentir el inmenso aleteo de estos grandes peces nadando a muy pocos metros de la costa. Es lo que los pescadores conocen como atún de revés: cuando regresan al Océano Atlántico después de haber desovado en las cálidas aguas del Mediterráneo. La migración de ida, o de derecho tiene lugar en primavera, cuando decenas de miles de atunes llegan al Estrecho después de haber recorrido, en algunos casos, hasta 8.000 kilómetros desde los puntos más alejados del Atlántico norte. Precisamente, por su morfología, el atún es un pez que no puede dejar de nadar -si no nada no respira y por su enorme peso caería al fondo del mar- razón por la cual se le considera un pez errante.

Fuimos testigos de este último paso desde el lado marroquí. Cientos de pescadores se agolpaban en las playas cercanas de Kasar el Seguir, entre Tánger y Ceuta, para capturar a golpe de caña y de patera -con el mismo método tradicional de siglos atrás- unos ejemplares que, a buen seguro, figurarán en un lugar selecto del mercado de Tsukiji, en Tokio, el mayor del mundo. Porque es allí donde acabarán los atunes. Desde la misma playa, cuatro hombres introducen el pez en una furgoneta que, ya cargada, se dirigirá rápidamente hasta alguno de los puertos cercanos -Tánger o Tetuán-, donde anclan los grandes barcos congeladores japoneses o coreanos llegados para la ocasión. Presenciamos la escena a primera hora de la tarde. Por la noche ya estaban congelados en los barcos. Y, a estas alturas, ya deben de haber sido despiezados para hacer el sashimi, el popular plato nipón de pescado crudo.

Este bocado provoca reverencias entre los japoneses, sobre todo cuando es toro, o sea, procedente de España. Una loncha del grosor de un dedo cuesta 113 yenes (unos 80 centavos de euro). El precio de la ración completa, un aperitivo frugal para dos personas, es 1.890 yenes (casi 14 euros). Hasta 6.000 personas llegarán a probar una ración de estos atunes de la foto, con lo que el kilo no se pagará a menos de 200 o 300 euros, según la temporada. El agente encargado de comprar los ejemplares en la costa marroquí no pagará más de 10 euros.

Casi todo para Japón

Japón es el país del mundo donde se consume más pescado y el principal importador de atún del planeta, un dato especialmente llamativo si se tiene en cuenta que el archipiélago ha pasado de ser un país autosuficiente cuando se trataba de productos del mar a convertirse en el mayor importador. Sólo de atún absorbe el 30% de la producción mundial. España -segundo consumidor de pescado del mundo- tiene un apartado propio: según los últimos datos que ofrece la Oficina Comercial en Japón, el pescado constituyó en 2001 el principal capítulo exportador a Japón (unas 6.000 toneladas, 500 millones de euros).

Las numerosas compañías involucradas a menudo mantienen acuerdos con empresas españolas para explotar de forma conjunta los recursos y montar viveros en la zona del Estrecho o del Mar Menor. El pescado vuela luego a Japón para que esté disponible en el gigantesco mercado de Tsukiji en unos días.

Amenazados de extinción    

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