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La historia del pan |


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EL PAN, MUCHO MÁS QUE UN ALIMENTO Para conocer los orígenes del pan debemos remontarnos a un pasado remoto, el descubrimiento fue casual, nos situamos en la Época Neolítica, un antepasado del hombre conoce ya las semillas y cereales, y sabe que una vez triturados y mezclados con agua, dan lugar a una papilla. Este hombre olvida la papilla en una especie de olla, al volver encuentra una torta granulada, seca y aplastada, el primer pan acaba de tomar forma. Desde ese momento, el pan ha estado unido a la evolución del hombre, ha estado presente en conquistas, revoluciones, civilizaciones, descubrimientos, es decir formando parte de la cultura universal del hombre. En este artículo no vamos a referirnos a las cualidades nutricionales del pan, ni a sus componentes, ni a lo necesario que es en nuestra dieta mediterránea, vamos a conocer su historia, su simbología, sus curiosidades y esa cultura del pan, que tan presente está en nuestra vida. Desde ese rudimentario primer pan, fruto del azar del hombre, hasta nuestros días, donde la oferta de panes es muy extensa -tenemos más de 315 variedades de pan-, el consumo de este alimento ha pasado por distintas etapas y civilizaciones. El pan en Egipto Las excelentes condiciones que el río Nilo ofrecía para el cultivo de cereales, obedecía a sus constantes crecidas.. Se han encontrado datos por los que se sabe que en la IV dinastía, en el año 2700 A. de C., se elaboraba pan y un tipo de galletas.
Se puede decir que el pueblo
egipcio consolidó las técnicas de panificación y creó los primeros hornos
para cocer el pan, en este sentido en el año 4000 A. de C. fue desenterrado
un horno en las excavaciones próximas a Babilonia. El pan del mundo griego Una vez que Grecia adopta el invento del pan, a través de las relaciones comerciales con los egipcios, lo perfecciona. Fueron los griegos, en el siglo III A. De C los que hicieron un arte de la panadería, crearon más de setenta panes diferentes, los panaderos griegos inventaban formas variadas a los panes utilizados para fiestas religiosas, probaban diferentes masas panaderas: trigo, cebada, avena, salvado, centeno e incluso masa de arroz; añadiendo a estas, especias, miel, aceites, frutos secos… y seguramente fueron los precursores de la pastelería. En un museo de Suiza, se
conserva la torta más antigua, conocida como "torta de Corcelles" del año
2800 A. Da C. El pan de la época romana En un principio, en el pueblo
romano se restringe la elaboración del pan. Preferían alimentarse de gachas
y papillas; el pan se consideraba por el pueblo como algo ajeno, nada
alcanzable; sólo aparecía en las comidas de los señores pudientes. Los romanos mejoraron los
molinos, las máquinas de amasar, y los hornos de tal manera, que, hoy en día
se denomina "horno romano" al horno de calentamiento directo. Los panaderos distinguían los
panes en función de su composición, forma y función, crearon el panis
militaris, especialmente fabricado para los soldados, y que tenía larga
duración, ya que durante sus marchas en pro de conquistas, tenían una dieta
basada en pan y vino, siendo ésta quizá la primera unión de estos alimentos
tan significativos en la historia. Esto llevó a que se construyeran
panaderías exclusivamente militares donde se almacenaban reservas de
cereales y de pan. El pan en la Edad Media Durante la Edad Media no se
produjeron progresos notables en la panificación. Además del cultivo de
trigo y de centeno, se continuó con el de cebada. En muchos lugares de Europa los
monasterios se convirtieron en los principales productores de pan. Las ciudades en la Edad Media empiezan a cobrar importancia, y ya en el siglo XII surgen los primeros gremios de artesanos de todo tipo de profesionales. Así, el gremio panadero se asocia y se constituyen como profesionales del pan. Al ser el pan alimento base de la población, en esta época, al igual que en Roma, la producción y distribución del pan esta regulada por el gobierno. Además de ser alimento base, el pan también se utilizaba -en ambientes de clases adineradas- como plato para colocar la comida, y una vez usado se lanzaba a los pobres. El pan en la época moderna A finales siglo XVIII, progresa de agricultura, las investigaciones sobre la harina y se consigue la mejora en técnica del molino; aumenta la producción del trigo y se consigue una harina mejor. El precio del pan baja al aumentar la oferta y el pan blanco (antes solo para determinadas clases sociales) llega a toda la población. En el siglo XIX se inventa el molino de vapor; así fueron evolucionando los sistemas de panificación y se añade una nueva fase a la elaboración del pan: la aireación de la masa; aparece un nuevo tipo de levadura y surgen técnicas mecánicas para amasar el pan; con estas mejoras la industria del pan va creciendo de manera rápida. El pan en España Es introducido por los
celtíberos, siglo III A. De C., por lo que ya se conocía cuando llegaron los
romanos a la península. Autores españoles, desde
Gonzalo de Berceo hasta los autores del siglo de oro, como Cervantes, Lope
de Vega, Tirso de Molina, citaron en muchas de sus narraciones o poemas el
pan de la península Ibérica. Y en la España post-renacentista, Zurbarán y
Velázquez lo representarán en sus bodegones. En España, especialmente en la zona mediterránea, existen gremios de panaderos desde hace más de 750 años. En el año 1200 consta la existencia escrita del gremio de panaderos de Barcelona. El pan en la religión El cristianismo también ha
utilizado el pan como símbolo, Dios se reencarnó en pan de trigo para
quedarse en el mundo y Jesús nace en Belén, que significa pan. En muchos
pasajes bíblicos, se nombra el pan. Con Jesús de Nazaret se sigue la
tradición judía de la bendición del pan y el vino. El pan fue el alimento de
la última cena, y en torno a él se celebra el sacramento de la Eucaristía. El pan también se ha dotado de efectos benditos y milagrosos en muchos lugares de España, para la curación de enfermedades, para ahuyentar malos espíritus…. El pan en el refranero Con vino
añejo y pan tierno se pasa el invierno. El olor y sabor del pan nos transportan a todos y ningún lugar, suponen la precipitación de las sensaciones y sugieren un bienestar anhelado por todos, por ello, tan sencillo y tan importante a la vez, la figura del pan representa mucho más que un alimento. |