Rosquillas de San Blas

PAN BOLLERIA   Imprimir  facil envia amigo  categoria

 

Ingredientes:

Huevos frescos: 350 grs. (7 unidades)
Azúcar: 15 grs. (una cuchara sopera)
Aceite: 125 grs.
Anís: 15 grs. (dos cucharas soperas)
Harina: 500 grs.

 

   

 

Preparación:     

Mezclar en un bol, los huevos, el azúcar, el anís y el aceite. Agitar hasta que esté bien homogeneizado. Incorporar la harina y amasar hasta conseguir un textura correosas. Tomar porciones del tamaño de una nuez y, sobre la mesa ligeramente untada de aceite, formar tiras que uniremos por los extremos formando las rosquillas. Colocar sobre una chapa de horno y cocer a 250ºC aproximadamente.

Ingredientes para el blanquete
Claras de huevo: 4 unidades
Azúcar a 109ºC: 1 kilo (punto hebra fuerte)

Preparación
Batir las claras e ir incorporando el azúcar en su punto, poco a poco y sin dejar de batir, hasta que se forme el merengue.

Terminación
Una vez cocidas y frías, las bañaremos primero por un lado y las meteremos en el horno para que se sequen y cuando estén frías se bañan por el otro lado y se vuelven a meter en el horno.

 

Cuenta la leyenda que San Blas era un Obispo de San Sebastia en Armenia, bondadoso y con muchos seguidores. Sus celebraciones eran multitudinarias, con fieles que le seguían y cumplían sus enseñanzas. En una de estas celebraciones, una señora fue con su hijo pequeño donde el Obispo y le dijo que le curara a su hijo de una espina clavada en la garganta. San Blas cur´ño al niño y es por esta historia que se le conoce como el patrón de la garganta.

La festividad de San Blas
Desde Antaño, el día tres de febrero se celebra la festividad de San Blas en muchos sitios. Como todos los años es la parroquia de San Nicolás la que se encarga de celebrar tal día en Pamplona, aunque antiguamente, según nos comenta el párroco había en esta parroquia una Cofradía de San Blas que era la encargada de celebrar la fiesta.
La bendición de los alimentos es una cuestión de tradición. Se suele decir que al tomarlos se curan las afecciones de garganta pero Don Miguel Flamarique, el párroco de San Nicolás, nos dice que estos no es del todo cierto. Él bendice los alimentos en su parroquia "pero esto no significa que una vez bendecidos sean milagrosos; lo que sucede es que se bendice al hombre a través de ellos. Es una forma de acercar al hombre a Dios que tiene la Iglesia".

receta enviada por :   carmen  (pamplona)