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Preparación:
La moussaka es un plato de origen griego que consiste en elaborar un
relleno de carne picada y salsa de tomate formando capas a imagen y
semejanza de la lasagna. Con el tiempo este plato ha ido evolucionando,
dando paso a recetas de pescado como la que os redactamos a continuación
o simplemente rellenos de verduras, más adecuados para servir este plato
como entrante.
Lo que no puede faltar nunca en una moussaka, puesto que es una de sus
señas de identidad es la berenjena laminada y frita, que adquiere el rol
de aislante del relleno además de ser la capa exterior que se presta a
ser vista por el comensal a expensas de conocer que relleno le espera.
Empezaremos elaborando este plato de la partida del pescatero limpiando
y cortando en filetes la lubina.
Desespinaremos la lubina y obtendremos dos pencas de dimensiones
simétricas. A partir de estas pencas dividiremos las supremas de las
colas. De cada suprema obtendremos los filetes de lubina, de un grossor
no superior a 3 cmm que no servirán para rellenar la moussaka.
Reservaremos las espinas así como las aletas obtenidas de la limpieza
del pescado para elaborar fondos de pescado como por ejemplo el más
básico de los fondos, el fumet de pescado.
Para realizar la velouté es aconsejable utilizar estos retales, puesto
que así obtendremos un sabor a lubina que no obtendriamos con otros
retales como pueden ser los de merluza o rape. Igualmente se puede
elabora un fumet a partir de otro tipo de espina, pero para realizar
esta receta en concreto es ideal utilizar los retales de lubina.
Cortaremos en filetes de aproximadamente 1 cm. de grossor y un máximo de
10 cm. de longitud las supremas de lubina. A parte cortaremos a un
grossor de 3 mm. de forma transversal las berenjenas, obteniendo así una
lámina alargada con la que forraremos el troquel que utilizaremos para
elaborar la moussaka Utilizaremos una sartén de grandes dimensiones para
cocer las berenjenas.
Calentaremos la sartén, y cuando esta esté caliente acostaremos una a
una las láminas de berenjena. En este momento mojaremos la superfície de
la berenjena con unas gotas de aceite, para que así se fria la
berenjena, quedando transparente, pero sin quedar crujiente.
Si utilizamos abundante aceite para freir la berenjena corremos el
riesgo de que esta quede crujiente, cosa que no es recomendable para
forrar los troqueles. Si utilizamos una fritura baja la berenjena
quedará demasiado aceitosa, por lo que el sistema reseñado anteriormente
es el que mejor combina la fritura de la berenjena con su textura
idónea. Cuando observemos que la berenjena adquiere un color oscuro por
efecto de la cocción, y con la ayuda de unas pinzas, le daremos la
vuelta para cocerla igualmente por el otro lado.
Una vez cocida la berenjena la escurriremos utilizando papel de cocina,
al igual que hacemos con cualquier género después de freirlo.
Reservaremos la berenjena frita. En un sauté calentaremos a fuego lento
la ratatuil en caso de que esta la tengamos elaborada con anterioridad y
reservada en la nevera, para así facilitar la cocción interior de la
lubina cuando hayamos montado la moussaka.
En caso de tener este "pisto" atemperado al calor de la cocina(30-40
grados) no será necesario calentarlo, puesto que elevaremos su
temperatura en el horneado hasta los 80 grados, temperatura idónea para
destruir todo tipo de microorganismos bacterianos. Mientras tanto
salpimentaremos en crudo los filetes, y los reservaremos para empezar a
rellenar el troquel. Utilizaremos un troquel de aproximadamente 12 cm.
de diámetro, el cual forraremos de forma vertical con las láminas de
berenjena frita.
Todas las láminas deben converger en un mismo punto central, necesario
para garantizar la estabilidad de la moussaka una vez desmoldada. Las
puntas de las berenjenas quedarán colgando fuera del cilindro que forma
el troquel, a expensas de que una vez relleno este, estas tiras
sobrantes actuen como cierre y como base para napar con la salsa
bechamel.
Colocaremos por capas, la ratatuil y los filetes de lubina, de la
siguiente forma: una capa inicial de pisto, y una capa de filetes de
lubina; otra capa de ratatuil y por último otra capa de lubina.
Cerraremos la moussaka con las berenjenas que se salian de la altura del
troquel.
Naparemos con salsa bechamel, la superfície de la moussaka antes de
llevar esta al horno, donde la coceremos por periodo de 5 minutos a una
temperatura constante de 170 grados, tiempo en el cual la ratatauil
quedará totalmente caliente y los filetes de lubina se coceran al punto.
Para evitar la adherencia del molde en la superfície de la bandeja de
horno que utilicemos para el horneado, podemos untar este de
mantequilla.
Pasados estos 5 minutos de cocción al horno, espolvorearemos queso
parmesano rallado en la superfície, para gratinarla, en la salamandra o
grill, hasta que adquiera un color dorado.
A parte freiremos las hojas de albahaca, a una temperatura de 160
grados. Esta fritura debe ser muy rápida puesto que al poco tiempo de
estar fritas las hojas se reblandecen y se rompen con facilidad, por lo
que la fritura de estas hojas debe ser muy rápida. Llegados a este
punto, solamente deberemos emplatar: Colocaremos en el centro del plato
la moussaka de lubina del mediterraneo. En los alrededores de la
moussala colocaremos las hojas de albahaca fritas, y por último
salsearemos el plato la salsa de tomate.
Servir muy caliente.
| receta
enviada por : montse (barcelona) |
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