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DENOMINACION ORIGEN JEREZ
La región productora de Jerez se encuentra situada en la
provincia de Cádiz, al sur de España, que incluye las
importantes poblaciones vinateras de Jerez de la
Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de
Barrameda. Parece ser que fueron los fenicios quienes,
despues de haber fundado las ciudades de Gades (Cádiz) y
Xera (Jerez) y según cuenta en su Ora Marítima el
cronista romano Rufo Avieno, fueron los primeros que
introdujeron las vides en la zona provenientes de la
región de Canaan en el siglo I a.c. Numerosas naciones,
desde entonces, han alabado a lo largo de la historia
las excelencias del vino de Jerez. Pueblos como los
griegos, romanos, árabes, italianos, ingleses, alemanes
y franceses se han visto atraídos por esta tierra,
considerando al vino de Jerez como el paradigma de
Andalucía y, en ocasiones, de toda España,
proporcionándole una merecida fama mundial.
Históricamente gran parte del éxito de los vinos de
Jerez se debe a los británicos, quienes lo publicitaron
fuertemente en las islas y, en general, por todo el
mundo. Un ejemplo de la popularidad que alcanzó el
Sherry en Inglaterra se puede encontrar en las obras de
William Shakespeare, quien diariamente bebía un buen
número de botellas en compañía de su amigo Ben Johnson
en la Boar's Head Tavern. Encontramos innumerables
referencias a los vinos de Jerez en obras de tal calibre
como: 'Ricardo III', 'Enrique VI', 'El sueño de una
noche de verano', 'Las viudas alegres de Windsor' o
'Enrique IV'. Se llegó a tal situación que la demanda de
Sherry era tan elevada que los ingleses obtaron por
proveerse de los vinos mediante métodos al margen de las
relaciones comerciales tradicionales. Así en 1625 Lord
Wimbledon planeó un ataque a la ciudad de Cádiz, con el
objeto de hacerse con el preciado líquido, pero fracasó.
Tras la derrota, se retornó al comercio convencional, a
la vez que comenzaron las inversiones en la zona. A la
llegada de los Fitz-Gerald en 1682 desde Inglaterra, le
sucedieron una serie de familias procedentes de las
islas que se fueron asentando en la zona hasta bien
entrado el siglo XIX: O'Neal (Irlanda), Murphy
(Inglaterra), Gordon (Escocia) - que posteriormente se
unirían a los González y a los Byass-, Garvey (Irlanda),
Duff & Gordon (Escocia) - firma que en su día fue
adquirida por Osborne- Mackenzie (Inglaterra) - bodega
que es la actual Harveys-, Wisdom & Warter (Inglaterra),
Williams & Humbert (Inglaterra), Sandeman (Escocia),
Osborne (Inglaterra) y Terry (Irlanda). Italianos,
franceses (Domecq) y españoles de otras regiones
(cántabros, vascos y astures), se les fueron uniendo.
Fruto de su devoción y dedicación, los Jereces se
convirtieron en vinos muy apreciados a escala mundial.
El carácter único del vino de Jerez se debe a diversos
factores, entre los que destacan el singular clima,
suelo, variedades utilizadas, así como el exclusivo
proceso de producción. El clima se caracteriza por
conjugar las beneficiosas corrientes húmedas del
Atlántico con las más secas del Mediterráneo, formando
ambas un microclima único en el mundo. Los suelos de
albarizas formados por carbonato cálcico presentan un
típico color blanco y una estructura esponjosa. La
composición de estos es rica en arcillas, limos, calizas
y arenas con un bajo contenido en nutrientes lo que
garantiza la supervivencia de la planta y la calidad de
las uvas. Las principales variedades plantadas son la
Palomino (95% de todo el viñedo), Pedro Ximénez y
Moscatel. En lo que se refiere a viticultura Jerez fue
la pionera en introducir en España el cultivo en
espalderas. En cuanto a la elaboración, una
característica fundamental es que los vinos se encabezan
una vez ocurrida la fermentación o, en el caso de los
vinos dulces, directamente se añade alcohol al mosto
(mistelas). Finalmente el proceso de crianza se realiza
mediante la utilización del sistema de soleras y
criaderas, que permite la mezcla de diferentes añadas
procurando una calidad homogénea año tras año.
Desafortunadamente, pese a la reputación con la que
cuentan, el conocimiento de las diferentes clases de
vinos de Jerez (también llamados 'palos' en la zona) es
bastante escaso. Genéricamente existen dos categorías:
vinos de envejecimiento biológico, los cuales
desarrollan un velo de levaduras (llamado flor y causado
por hongos pertenecientes a la familia Sacaromices)
durante su estancia en barricas. Son vinos cuyo
contenido en alcohol se mueve entre los 14º y los 16º
vol., como son las manzanillas (vinos envejecidos en
Sanlúcar de Barrameda) y los finos (de Jerez y El
Puerto). El segundo grupo lo conforman los vinos de
crianza estática u oxidativa. Estos son vinos
encabezados hasta llegar a niveles de alcohol que
oscilan entre los 16,5º y los 25º, que impiden el
desarrollo del velo de flor. Entre estos encontramos una
gran variedad: 'amontillados', 'palos cortados',
'olorosos', 'moscateles' y 'Pedro Ximénez'. Los dos
últimos son vinos dulces (mistelas) y provienen de uvas
soleadas en esterillas o esteros. El color varía desde
el amarillo pajizo de los vinos del primer grupo
(excelentes para maridarlos con marisco, pescado frito,
aceitunas así como almendras saladas) hasta el color
ámbar oscuro de los vinos oxidativos (que casan con
jamón serrano, queso, pescados azules y/o postres,
especialmente los dulces olorosos abocados, creams,
moscateles y Pedro Ximénez).
Ya que la demanda continúa menguando en lo que se
refiere a estos exquisitos y raros jugos que otrora
fueran la quintaesencia de los vinos españoles, algunas
bodegas están intentando empujar al rígido Consejo
Regulador para que acepte otras variedades y estilos.
Aparte de los jóvenes blancos de palomino sin madera
(que cada vez son más populares, aunque enológicamente,
no muy interesantes) que están ayudando a comercializar
los excesos de producción de uvas palomino, algunas
bodegas quieren que se incluyan los tintos en la DO. Se
está experimentando para plantar y explorar las
posibilidades de castas tintas. Las variedades
tempranillo, cabernet sauvignon y la local tintilla de
rota (graciano) son las consideradas. En la misma línea,
en el año 2000 se aprobó una nueva normativa para
denominar y proteger los vinos de soleras muy antiguas.
Así, los jereces de más de 20 años de vejez promediada
pueden utilizar las iniciales V.O.S., correspondientes a
la mención latina 'Vinum Optimum Signatum' y coincidente
también con la expresión inglesa 'Very Old Sherry'. En
el caso de vinos de más de 30 años de edad promedio, las
iniciales a utilizar son V.O.R.S., correspondientes a 'Vinum
Optimum Rare Signatum' y coincidentes igualmente con la
frase inglesa 'Very Old Rare Sherry'. |
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Jerez -Venenciador-

Jerez -Viñedos-

Jerez -Bodega-

Jerez -Soleras-
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